Usted no necesita ser fluido antes de un viaje a China, pero una pequeña cantidad de preparación hace las interacciones cotidianas más fácil. Enfóquese en la información que puede mostrar con precisión y algunas frases que puede utilizar cortésmente. El objetivo es una comunicación clara, no un rendimiento de la capacidad lingüística.
Llevar los detalles correctos escritos
Guardar nombres de hotel y atracciones en chino, incluyendo direcciones y números de teléfono. Para transporte, mantenga el nombre completo de la estación y los detalles de reserva disponibles. Una captura de pantalla de un pin de mapa puede ser menos útil que una dirección escrita completa cuando existen varias entradas o lugares similares.
Use traducción en piezas pequeñas
Hacer una pregunta a la vez y evitar las expresiones. Mostrar el texto traducido para que la otra persona pueda leerlo, luego confirmar la respuesta esencial a través de números, un mapa o una nota escrita. Descarga recursos fuera de línea donde esté disponible. Para las alergias, necesidades médicas u otra información consiguiente, prepare una explicación por escrito cuidadosa en lugar de depender de una traducción automática improvisada.
Agregar ayuda donde la conversación importa
Una guía puede valer la pena para un museo, paseo por comida o visita alojada donde desea más que direcciones. Mantenga las tardes más simples independientes si eso le conviene. Aprende un saludo, un agradecimiento y una forma educada de declinar, y permite tiempo extra para malentendidos. Cuando un intercambio se vuelve confuso, desacelerar en lugar de repetir la misma frase en inglés más fuerte. El paciente, la comunicación específica y la información preparada a menudo resuelven los problemas cotidianos que más preocupan a los viajeros de primera vez.


